Aprendemos de los errores de otros

Somos una de las pocas especies, por no decir la única, que aprende de los errores que cometen otros. No hace falta que fallemos nosotros para saber que es lo que tenemos que hacer o no, y esto viene de la información que recibimos, tanto de la que somos testigos como de la que nos cuentan.

Aprender de la competencia no supone que terminemos actuando como ella, sino que añadimos a nuestro repertorio la información de aquello que no debemos hacer, haciéndonos conscientes del fracaso que ello nos puede llevar a cometer. Así mantenemos nuestro camino, seguimos siendo nosotros los que dirigimos nuestras vidas, pero desestimamos las opciones  peores ya experimentadas por otros.

Por lo que no tenemos que experimentar algo en primera persona para saber que no nos conviene. Aunque a veces parezca que es la única forma de aprender, no todo es la experiencia, también es información. Esto nos puede servir para prevenir el consumo de drogas, las conductas de riesgo…etc. en nuestros adolescentes, pero sabiendo como manejarlo no consiste en dar información sesgada y de forma autoritaria, sino de dar toda la información, de una forma compresiva y mostrando las consecuencias que han sufrido otras personas, y que sí les puede tocar a ellos, haciéndoles ver que no les merece la pena.

Acordaros, las imposiciones no suelen tener buenos resultados.

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 Enlaces:

En esta pagina tenéis un apartado de «publicaciones», y en ella una sección de prevención con guías muy útiles. 

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