Autoestima y sexualidad

Siguiendo con nuestros posts sobre autoestima, quiero hablar sobre cómo afecta el querernos poco a nuestra propia sexualidad, ya sea en pareja o de forma individual.

¡Ojo! ya expliqué en otro post anterior hace unos meses que cuando se habla de sexualidad, no sólo hablamos de la práctica sexual en pareja, el término sexualidad hace alusión a algo más global, se trata de las vivencias propias con tu propio cuerpo, a cómo entiendes tu sexualidad, a cómo atiendes o en qué lugar te dejas o posición das a tu satisfacción, priorizándote o negando esta parte importante de tu persona. ¿Cómo y cuánto te conoces al respecto?, si te sientes cómodo/a y bien, si lo vives como quieres, de forma plena. El autoconcepto aquí influye de manera directa, trabajemos pues a partir de éste también.

Pueden surgir por tanto insatisfacciones, miedos, frustraciones, gracias a no querernos, no aceptarnos, no valorarnos, no conocernos.

«No me gusta mi cuerpo.»
«No me siento cómoda ni disfruto porque estoy pendiente de que no se me vea la cicatriz.»
«Voy a decepcionarla cuando llegue el momento de estar a solas y vea mi cuerpo.»
Estos pensamientos y miedos son unos pocos ejemplos que oímos en consulta y que no permiten a la persona experimentar y vivenciar por completo su sexualidad, no logran disfrutar, están preocupados por mantener todos estos temores bajo control y así, es difícil sentir placer, más que dificultad, se trata de que uno ya se olvida de obtenerlo y atiende a todos estos mensajes negativos y tipo de pensamientos que minan nuestra autoestima.
Se trata de no aceptarse, de no respetarse, de no quererse, de creerse los ideales que se plantean desde la sociedad y lo peor de todo es cuando uno termina por creérselos.
¿Necesitas gustar y que te aprueben constantemente? Esta actitud es una manera de negarse y priorizar todo y a todos antes que a nosotros mismos ya que tu sexualidad, tú en definitiva, ya que ésta es una parte importante e innegable de ti, no es lo suficientemente importante o merecedora de atención y cuidado, así ¿cómo voy a vivirla plenamente? pues eso, que a uno se le termina olvidando…
Estad atentos a las siguientes publicaciones donde haremos las oportunas recomendaciones para estos problemas que estamos exponiendo tanto Paula como yo en este blog.

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