Noticias de la actualidad y psicología: miedo escénico.

En las dos últimas semanas, nos hemos encontrado con los casos de artistas que han sufrido un ataque de pánico al enfrentarse a su público un escenario. Estoy hablando de pastora Soler, que ha decidido retirarse los escenarios hasta que recupere «la confianza en sí misma», y de Joaquín Sabina, que mitad de su concierto de reaparición en Madrid, tuvo que abandonar el escenario, por encontrarse «mal».

Pero, ¿qué es el miedo escénico?
El miedo escénico, es un signo de fobia social. La fobia social se puede presentar múltiples formas. Una de esas fuerzas consiste en sufrir ataques de pánico cuando sientes que mucha gente está observando. Por ello, es típico de artistas, cantantes, actores… pero también de oradores, profesores, cualquier persona que se enfrente a un grupo y sienta que puede ser evaluado por este. Ese miedo escénico se da por el miedo a la evaluación, al fracaso, a no hacerlo también como uno quiere, y sobre todo, como uno piensa que los demás esperan.
Notar nerviosismo, cosquillas del estómago, sudor de las manos, y que nos tiembla la voz al principio, son síntomas completamente normales si nos exponemos ante un grupo de gente. Si estos síntomas y signos aumentan en desmedida, bloqueándonos, y no dejándonos realizar nuestra labor, es cuando podemos estar ante un caso de miedo escénico o de fobia social manifestada como mi escénico.
Como cualquier otra fobia, hay múltiples formas de tratarla, pero la única científicamente validada es la terapia cognitivo conductual, teniendo los mismos resultados que la terapia combinada cognitivo conductual y psicofarmacológica. 
La terapia cognitivo conductual para fobias, se basa en la exposición, ya sea en imaginación o vivencial, ante el estímulo que nos provoca ese miedo. Una fobia es la manifestación de un alto nivel de estrés y ansiedad ante un estímulo, en este caso la exposición de uno mismo ante una multitud. Como cualquier otro problema del ansiedad, hay que conocer la curva que los síntomas de ansiedad realizan en su desarrollo. Y saber, que al final, manteniendo el enfrentamiento con nuestro estímulo temido, siempre termina bajando los niveles de ansiedad, por los propios mecanismos biológicos del organismo. 
Normalmente, los pacientes piensan que la ansiedad sólo puede subir, que la única forma de eliminarla es evitar el estímulo. Pero esta conducta, lo único que consigue es reforzar los síntomas de ansiedad ante ese estímulo. Si nos enfrentamos a lo que nos da miedo, la curva de la sociedad tardará menos en bajar, y cada vez se nos hará más tolerable enfrentarnos a lo que nos ha provocado este miedo. Para prepararnos para esta actuación, es recomendable acudir a un especialista, que nos enseñe las herramientas para enfrentarnos y vencer el miedo.
Desde aquí, mi ánimo y apoyo a todos los que sufren algún tipo de fobia. Sólo deciros, que se puede superar. Y también, agradecer esos artistas por el reconocimiento público de lo que les ha pasado, ayudándonos a los profesionales a normalizar los problemas de ansiedad, sólo de esta forma conseguiremos que la gente que lo sufre no tenga miedo reconocerlos y a pedir ayuda.

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