#yomequedoencasa y rutina

#yomequedoencasa

Durante este tiempo de cuarentena #yomequedoencasa, tenemos que intentar ser lo más positivos y prevenir el malestar en todas sus facetas. Para ello, voy a enumerar una serie de consejos que nos pueden hacer el día más sencillo y ameno. Mantener una rutina es algo muy importante para conseguir este bienestar.

Aspectos clave de la rutina en #yomequedoencasa

Debemos mantener una rutina para que la procrastinación, la ansiedad y la sensación de encierro no se apodere de nosotros en este #yomequedoencasa. Dentro de esta rutina, debemos siempre incluir:

  • Quitarse el pijama: es imprescindible, pues el pijama está asociado a «no hacer nada» (esto da para un post entero, y prometo hacerlo). Así que, por favor,QUÍTATE EL PIJAMA desde por la mañana.
  • Aseo diario: es una de las principales cosas que no debemos descuidar y muchas veces se hace. Si no me aseo diariamente, le mando a mi mente mensajes de «no me cuido». Además, el malestar físico que ello conlleva (porque lo conlleva) hace que nos encontremos peor y alimentemos la ansiedad y emociones relacionadas con la depresión.
  • Marcar horarios: los horarios los podemos fijar, bien por tramos de comida (desayuno, comida y cena) o bien por tramos más reducidos (aconsejado si hay niños en casa).
  • Adaptar nuestra rutina: dentro de ese horario deberíamos intentar adaptar nuestra rutina normal al encierro. Con esto me refiero, a si te despertabas a las 7, a las 8:30 estabas en el trabajo, tomabas café a las 11:00, continuabas trabajando hasta las 14:00, volvías a trabajar a las 15:30, y salías del trabajo a las 17:00; puedes hacer el mismo horario desde casa.
  • Marcarse objetivos alcanzables: nos encontramos con demasiado tiempo en el que no sabemos qué hacer, podemos hacer una lista con todas esas tareas que siempre queríamos hacer y nunca teníamos tiempo y adaptarlas a hacerlas dentro de casa. Y no me seáis cazurros/as, si una de esas cosas era viajar, obviamente no puedes ahora, pero si puedes empezar a investigar y organizar un viaje para cuando se pueda.
  • Haz ejercicio: sí, sí. Dentro de casa también se puede hacer ejercicio. Y no solo me refiero a las «extraescolares» que menciona @boticariagarcía sino a cuidarnos un poquito y cuidar nuestra salud. Hay miles de vídeos en youtube y entrenadores en Instagram para que encuentres el ejercicio que más se ajuste a tu casa y a ti. A crear serotonina se ha dicho.
  • Socializa: y estarás pensando ¿pero si no puedo salir?, ya pero existe las videoconferencias por múltiples apps y las llamadas de teléfono. Mantén una conversación con alguien de carne y hueso fuera de tu casa, para desahogarte, socializar, entretenerte y acompañar. Te bajará la ansiedad
  • Come sano: si normalmente es importante, ahora más. Una mala alimentación contribuye a la ansiedad (otro tema para otro post). Y la ansiedad hace que comamos mal, y entramos en un bucle del que es difícil salir. Así que intenta comer sano, siguiendo el plato de Harvard cómo mínimo es fundamental. Y aumentando la fruta todo lo que puedas (las vitaminas son buenas para el cuerpo, y más para el cerebro).

¿Por qué la rutina es importante?

La rutina hace que en nuestra mente disminuya la incertidumbre. Ahora abunda, así que rebajarla un poquito no nos va a venir mal. Cómo sabrás, o supondrás, la incertidumbre crea ansiedad. La incertidumbre es uno de los grandes retos mentales del bienestar, saber enfrentarse a ella o aprender a reducirla hasta el máximo posible (que no nos engañemos, tampoco es mucho, pero esa pequeña diferencia puede ser clave entre estar algo incómodo o tener un ataque de ansiedad).

Y la rutina lucha contra la incertidumbre dándole a nuestra mente la respuesta a «¿y luego qué? ¿Qué pasa después?». Si a esta pregunta le damos una respuesta que implica acción, se corta el ciclo de «¿y luego qué? ¿y luego? ¿y luego?» (leerse con voz de niños en el coche preguntando si ya hemos llegad).

Así que a la primera pregunta de nuestra mente (de forma consciente o no consciente, que ya estoy leyendo los comentarios de «a mi no me pasa»), le contestamos «pues ahora te duchas» y te duchas, lo que te vas a provocar es un pequeño momento de calma. Después vendrá el: «¿y ahora?», «pues te vistes», y otro momento de calma. Pero estos momentos de calma se producen si no tenemos que hacer una gran búsqueda para dar la respuesta (es decir, si lo teníamos previsto). Si por el contrario, hacemos una gran búsqueda entramos en el bucle y nos aumentará mucho la ansiedad.

Pongamos que lo hemos conseguido, hemos seguido más o menos nuestro plan (cuidado perfeccionistas). Llegará la hora de descanso después de la cena y tu cerebro se sentará con los pies en alto, diciendo a todas las estructuras, esquemas y otros elementos en los que podamos dividir la actividad mental y psicológica: «chicos, buen trabajo, hoy hemos cumplido» y dará orden de barra libre de serotonina.

Sabiendo esto, siéntate, construye tu rutina en un papel (escrito vale por dos) y llévala a cabo. Así responderás a tu mente de forma rápida y ágil (te dará caramelitos de serotonina que están la mar de ricos). No tienes por qué programar rutinas de tooooooda la semana, pero si, al menos de un día para otro.

Espero que esto te haya ayudado. Cualquier pregunta, en comentarios o por IG.

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