¿Timidez?

¿Evitas situaciones donde tienes que interactuar con gente?, ¿te da vergüenza iniciar conversaciones hasta el punto de generarte ansiedad y evitarlo?, ¿te produce estrés hablar en público y bloqueo?.

Hablamos de timidez cuando realmente en muchas ocasiones es ansiedad social. Como ansiedad, nos produce  miedo, atendemos a esas situaciones como amenazantes, sentimos entre otros, miedo a la evaluación negativa.

  • Miedo a sentirse humillado, a parecer «tonto».
  • Sentirse avergonzado de sí mismo.
  • Sentirse nervioso, alterado, bloqueado.
   «No voy a acercarme al camarero a pedirle la cuenta, me pongo nerviosa y…¡se pensará que soy idiota!.»
Angustia, el hecho de enfrentarse a una situación social, pública, genera ansiedad, angustia, con síntomas físicos como ruborizarse, estar inquieto.
   «Me estoy poniendo roja ya y nos acabamos de presentar, voy a poner una excusa para irme a casa.»
Evitar, al ver dichas situaciones como amenazantes para uno, hace que evitemos exponernos a tales, lo que lejos de disminuir la ansiedad hace que aumente cada vez más y por consecuencia, también evitemos más estas situaciones con gente.
   «No voy a ir a la fiesta de José, va a estar todo el mundo y me voy a sentir tensa e incómoda, no voy a   saber de qué hablar…»
A diferencia de la timidez, la ansiedad social es más resistente a la exposición a la situación que genera ansiedad, en este caso, situaciones donde haya gente, tengas o no que interactuar con ésta, conlleva una mayor evitación, la persona con ansiedad social evita el desenvolverse en público, lo cual le genera malestar., es menos funcional para el día a día de la persona, resulta en definitiva, más severa.
Esta ansiedad social puede tener efectos negativos colaterales además del propio estrés a la persona, puede afectar al ámbito laboral (relaciones con compañeros y superiores pueden verse alteradas), al ámbito social/familiar (dejo de encontrarme con mi entorno), en general, afecta a la calidad de vida de la persona y su funcionamiento saludable.
Como propuestas de solución se encuentran:
  • La exposición a las situaciones «amenazantes», de tal forma que cortamos con el círculo vicioso de la evitación = mayor ansiedad, nerviosismo y estrés. Cortamos con inseguridades.
  • Relajación para por ejemplo, poder enfrentarse a situaciones concretas con un nivel de activación menor, haciendo la situación menos amenazante.
   «Tengo una reunión de trabajo el miércoles, sé que haciendo la relajación que he ido practicando, mi       ansiedad disminuye, así que la haré antes para no entrar tan nerviosa y así no bloquearme.»
  • Trabajar/Entrenar habilidades sociales.
  • Trabajar mensajes propios que nos decimos, cómo nos hablamos de forma irracional, «me avergüenzo de mi; soy estúpido; soy aburrido; soy raro…», «debo ser siempre divertido y amigable con los demás; no puedo mostrar ningún signo de nerviosismo en público; no puedo caer mal; es horrible que me puedan criticar…»
Que no te controle la ansiedad, toma conciencia y actúa sobre ella.

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